LLegado a este punto se impone otra tradición conceptual completamente diferente y nueva, y habrá que preguntarse hasta qué extremos ésta nos puede ayudar. Me estoy refiriendo a todo eso que guarda relación con el concepto de “persona”. Como se sabe, la palabra, así como la correspondiente griega de “prosopon”, designa la máscara del actor y, con ello, también el papel que el actor desempeña en el teatro ático y el papel de cada cual en el teatro del mundo. Lo mismo vale para su equivalente latino (”persona”). [Continúa]
Hans-George Gadamer
