Parado en la estación (fragmento)
3 Mayo 2008 por smercados
El desasosiego del cuerpo cansado mientras espero el tren: en esta oscuridad la lectura se detiene. Ausencia que se siente apenas por unas luces.
Desde donde estoy: la embocadura quieta en la que —en algún instante— aparecerá el tren: congelación del transcurso. El camino es la lectura, o viceversa. Señales, crucigramas, laberintos que el cuerpo no inventa. Arte de la memoria interpretar estos neologismos del azar. En la viscosidad de los mensajes jirones de angustia, absurdo. El cuerpo no inventa, sobrevive. Al otro lado del andén pequeños garabatos que se alejan apresuradamente. Nada vibra entre los hierros, en las escaleras que ascienden a la salida, en el corto tramo de vías que se esfuma en la noche.
Necesidad de inventarse de continuo a uno mismo. El arte de la supervivencia: su variedad infinita me sobrecoge.
He dejado atrás el ruido de las puertas al cerrarse. Mientras camino por la estación hacia la salida, el fragor de los últimos vagones aún llena el estrépito del pensamiento. Las señales parece que necesitaran mostrarse entre chirridos, golpes de color, susurro de voces. Como el fuego, forjar lo inexpugnable, colmar los huecos con su presencia estridente, escandalosa.
La calma, que es más bien la angustia del vacío, practica un artilugio del disimulo, una estética del pliegue que la conserva en la invasión.
Funcionar como una máquina. Todas sus partes aceradas. El juego de bielas, tornillos, ruedas, siempre a punto. Muerte por desgaste. Sobrevivir oculto en medio del ruido, en el silencio entre las palabras.
Santiago Mercado
Diciembre de 1978

http://www.youtube.com/watch?v=FuTdBi7Hqd8