Santiago Mercado
ANTES QUE LLAMARA
ANTES que llamara y la carne me dejase entrar,
con manos líquidas que filtran las entrañas,
yo que era tan informe como el agua
que formaba el Jordán cerca mi casa,
de la hija de Mnetha era hermano
y hermana del paternal gusano.
Yo que era sordo a la primavera y al verano,
y no sabía los nombres de la luna y del sol,
me sentía palpitar bajo la armadura de carne,
cuando sólo existía en molida forma,
estrellas de plomo, martillo de lluvia,
que aventaba mi padre desde su cúpula.
[...]
Dylan Thomas
Traducción de Esteban Pujals

